Cuento mitología
griega: Ícaro
Ícaro se le conoce como el inventor del trabajo en madera.
Hijo de Dédalo, genio de la antigüedad que le mostró a Ariadna cómo Teseo podía
encontrar el camino en el laberinto de Minos, donde se encontraba el Minotauro (monstruo
con cuerpo de hombre y cabeza de toro). Con esta ayuda, Teseo fue capaz de
matar al Minotauro, por lo que el rey Minos y padre del monstruo, muy molesto
encerró a Dédalo con su hijo en el laberinto. Con la intensión de huir, Dédalo
fabricó unas alas para él y su hijo. Las adhirió con cera a los hombros de
Ícaro y luego en los suyos e iniciaron el vuelo que los llevaría a la libertad.
El padre había advertido a su joven e
imprudente hijo que no volara demasiado alto ni demasiado bajo. No obstante
las advertencias de su padre no fueron escuchadas por Ícaro fascinado ante lo
maravilloso de poder volar, Dédalo no
pudo impedirlo. Además, Ícaro se sintió
dueño del mundo y quiso volar más alto. Se acercó demasiado al sol, y el
calor derritió la cera que sostenía sus
alas, por lo que las perdió por
testarudo e imprudente. El
temerario joven acabó precipitándose en el mar, donde murió.
Enseñanza:
Muchas veces al sentir fama nos creemos dioses OLVIDAMOS
nuestra condición humana, deseamos volar por encima de los “otros” la sociedad, pilar nos ayudó y ayuda a crecer con basamento profundo y desinterados la condenamos al olvido,
volviendonos orgullosos y distantes
hacia el compañero, vemos la paja y olvidamos la viga. Y la sensibilidad que decimos tener... ¿Dónde la
ocultamos? A veces como Ícaro nos ciega
la efímera fama, nos tatua la
soberbia, los pies que camnaron un
lejano día en busca de ayuda hoy , no
nos dejan distinguir el peligro cercano,
el rumor de la cantarina agua ensordece los oídos, la claridad del
amanecer veraniego ciega los ojos.
Intro Escena
Se muestra el laberinto de creta en donde están encerrado
dédalo y su hijo Ícaro
Escena 1:
Dédalo construye un par de alas para, se acerca a su hijo y
las coloca en los hombros de él y posteriormente le advierte que no vuele demasiado
alto ni demasiado bajo,
Escena 2:
Padre e hijo sale volando del laberinto de creta.
Escena 3:
A medio del vuelo Ícaro se emociona demasiado e ignorando
las advertencias de su padre y vuela muy cerca del sol. La será se comienza a
derretir lo que causa que Ícaro caiga.
Escena 4:
Dédalo encuentra en playa el cuerpo de su querido hijo,
mientras el sol se esconde el padre ya hace en el suelo llorando por la muerte
de su hijo debido a su imprudencia.
StoryBoard
Escena intro:
Gif:





